16 mar. 2014

PÁGINA 107

(Viene de la página 68)

Por más que te duela dejar solo a Germán, sabes que es muy peligroso salir de la cámara y que el Capitán les ordenó quedarse allí porque es lo mejor para ustedes. Vos estás seguro de que aguardando allí, tarde o temprano los vendrán a buscar y que no pueden hacer más que esperar y desear que nada malo les suceda al resto de la tripulación, pero por más que intentas convencer a tu amigo, él está decidido a irse de allí y nada de lo que le decís le hace cambiar de opinión.

—Yo me voy, Teo. Lo lamento mucho, pero no puedo quedarme acá haciendo nada cuando otros están peleando por nuestra culpa. Harías bien en seguirme porque también es culpa tuya todo esto, y es más culpa tuya que mía, pero si te querés quedar acá y ser un cobarde entonces allá vos—te dice, y te quita el Artefacto de las manos. Vos no te resistís porque te impactó más lo que te dijo que lo hizo, pero de igual manera, antes de poder reaccionar él ya está afuera de la cámara de seguridad, con el Artefacto en su poder y corriendo lejos por el vestíbulo. La puerta se cierra tras él y el bullicio de afuera se apaga de repente, dejándote solo con tus pensamientos, en profundo silencio. Sus palabras resuenan en tu cabeza. “No puedo quedarme acá haciendo nada cuando otros están peleando por nuestra culpa”, “es culpa tuya todo esto”, “si te queres quedar acá y ser un cobarde entonces allá vos”. ¿Sos un cobarde por quedarte allí? Sabes que en cierta manera vos provocaste esto, pero no lo hiciste queriendo y Germán no puede condenarte por ello. Es tu amigo, se supone que él tendría que estar allí con vos, que los dos tendrían que obedecer las órdenes del Capitán ya que después de todo, él tiene la palabra en la nave y podría entregarlos a los extraterrestres en un santiamén y sin embargo optó protegerlos y dejarlos allí a salvo, aguardando a que la situación mejore. 

Te pones de pie y caminas por el cuarto de pánico, sintiéndote confundido y con una mezcla de emociones. ¿Tendrías que salir e ir con Germán? ¿Tendrías que quedarte y esperar a que las cosas mejoren, la ayuda de la Alianza Intergaláctica llegue y sea seguro salir? Pero si te quedas, ¿qué pasará con tu amigo? Quizás tendrías que haberte interpuesto entre él y la puerta y golpearlo si era necesario para que se quede. O quizás tendrías…o tal vez…No. No sabes que deberías haber hecho, ni que deberías hacer, ni que pasará, ni si podrás evitarlo. No sabes nada, salvo que ahora vas a tener que esperar. Si salió corriendo, probablemente no lo podrás alcanzar, porque podría haber ido para cualquier lado. Tiene el Artefacto. Con suerte, en caso de que se le aparezca algún peligro, lo activará y…bueno, algo pasará. Ustedes vieron gente corriendo, yendo y viniendo por la nave cuando Germán abrió la compuerta. Están bajo ataque, pero él allí afuera no está solo. Peor estás vos –pensas-, porque no sabes nada, estás solo y no tenes idea de nada; ni de cuánto tiempo falta para que llegue la ayuda, ni de qué tan dañada está la nave, ni de nada. ¿Cuánto tiempo ha pasado, de todos modos? ¿Diez, quince, veinte minutos? ¿Deberías esperar más o deberías abrir la compuerta y echar un pequeño vistazo? Notas que estás sudando de los nervios. Mucha ansiedad, mucha expectativa, mucho pensar. Tenes que tranquilizarte y dejar de dar vueltas por el cuarto. Te sentas, pero no durás mucho golpeteando el asiento con tus dedos y mirando alrededor. Te volves a parar y en eso escuchas un sonido afuera, un tumulto, pera la cámara está demasiado aislada…

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