19 ene. 2013

PÁGINA 100

(Viene de la página 61)

— ¡¿Qué?! ¿Cómo que se lo llevaron, Germán? ¿Estás seguro? —inquieres histérico. Él pierde algo del miedo que le tenía a la ventana luminosa por la que extraños seres se asomaron y comienza a caminar alrededor de la habitación, repentinamente enloquecido al igual que tú.
— ¡No sé, Teo! Estaba acá, lo había dejado al lado del armario y ahora no está—dice, revolviendo entre su ropa y buscando debajo de la cama, del escritorio, de la mesita de luz, por doquier.
— ¿Y si…y si se lo llevaron de en serio? —preguntas, mientras él se pone de pie para mirarte y ver tu expresión. Es idéntica a la de él, llena de desconcierto, miedo y preocupación.
—Tenemos que recuperarlo. Por más…más peligroso que sea y por más miedo que me dé, no podemos dejar que se lo lleven—te contesta decidido.

—Y pero…no sabemos si vamos a poder volver por esa misma puerta, desde que entré me doy cuenta de que cada vez se va cerrando más eso, ¿qué va a pasar si no podemos volver antes de que se cierre?
—Teo, no podemos dudar, no podemos darles el lujo de ganar, se aparecieron en mi casa y nos robaron nuestro aparato, tenemos que darles una lección y no dejar que regresen de nuevo
— ¿Qué te pasa, Germán? Hace dos segundos estabas temblando del miedo que les tenías, ¿y ahora te les querés enfrentar y dártela de héroe? ¡Ya está! Recuperaron lo que era de ellos, ya se fueron y no van a regresar…así que dejemos las cosas como están y solo esperemos a que se cierre el portal y entonces podremos quedarnos tranquilos de una vez por todas…
—Decime loco, si querés, y sí…hasta hace unos momentos les tenía miedo y les sigo teniendo…pero me revienta que se crean que pueden arrojar cosas a nuestro planeta, sin importar nada, y después venir y llevárselas sin dar explicaciones, ni pedir disculpas. No sé vos, Teo, pero yo voy a cruzar esa puerta y voy a recuperar lo que se llevaron y si puedo voy a hacer todo lo posible para evitar que regresen, pero nadie puede venir así como así a mi casa a robarme cosas y después pretender que me quede sentado viendo cómo se van…

Por un lado tu amigo tiene razón, es injusto que esas criaturas se crean superiores y los traten como los trataron, imponiendo miedo y aprovechándose de su desconcierto para su propio beneficio; pero por otro lado…son extraterrestres. Esa luz verdosa al otro lado de la habitación es un portal a su mundo, a su territorio, y cruzar significaría exponerse a sus reglas, jugar de visitante a un juego en el que tienen muchas posibilidades de perder. ¿Vale la pena arriesgar sus pellejos con tal de probar que los humanos somos mejores? De salir vencedores, al final, serían reconocidos como héroes cuando todo se sepa y quién les dice hasta les dejarían conservar el artefacto, pero para ello sus vidas tendrían que ponerse en juego, y perder...no es una opción.

Si elegís cruzar por el portal para recuperar el artefacto foráneo, sigue en la página 88 
Si decidís que es mejor no hacerlo y quedarte allí, continúa en la 14

PORTADA

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CONTRAPORTADA

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