23 feb. 2013

PÁGINA 32


Le das una última mirada a tu compañero, quien te la devuelve con la misma expresión de desconcierto pero a la vez de resignación, y tras un inaudible “suerte” de tu parte, tu propia versión del futuro te apura y te da un leve empujón para hacerte mover de tu inamovible posición.

— ¡Vamos, vayan, que ya no hay tiempo! —te dice, mientras desenchufa el aparato que les pertenece a vos y a tu amigo y lo pone en tus manos, aparentemente listo—Ten, ahora ve y haz todo lo que te diga Germán—agrega, mientras él te espera ya afuera del cuarto y vos te volteás para irte sin más y hacer lo que te dijo, pero antes de cruzar el umbral te toma del brazo y te hace mirarlo una vez más para decirte una última cosa—Ten cuidado, Teo…y cuida a mi amigo.

—Lo haré…él también es mi amigo después de todo, ¿no? —le contestas a tu yo del futuro, haciéndolo a la vez sonreír y soltar tu brazo. Tras dejarlo a él y a tu amigo, solos; vos y el Germán del futuro caminan a pasos apresurados por un pasillo entre las estanterías de la bóveda, y mientras apuntan hacia la salida, te le quedas mirando y le preguntas:

— ¿Puedo preguntarte qué te pasó en el brazo? Si me lo dices tal vez en el futuro pueda evitar que a mi amigo le pase lo mismo…—y tras pensarlo un momento, aún caminando, te mira fijo y te dice:
—Un disparo…nos encerraron a mí y a tu otro yo por tener el aparato en esta base militar, y en el escape, cuando se dieron cuenta e hicieron sonar las alarmas, salieron a por nosotros y algunos nos encontraron en nuestra huída. De un par de ataques nos salvamos de mucha suerte, pero de éste no, y…me terminó dando en el brazo. Te pusiste como loco, creíste que iba a morir o algo parecido—agrega, haciéndote reír, mientras doblan en una esquina hacia otro corredor y logran divisar una puerta al final de éste—Quizás fue más que nada porque grité como si hubiesen cortado una pierna cuando creo que apenas me rozó la bala pero bueno…en fin. Escucha, tengo que explicarte el plan, y seré lo más breve que pueda pero tenés que prestarme atención, ¿sí? Igual no creo que te cueste entenderlo porque vos fuiste el de la idea, pero aún así…escucha:

El plan es fingir nuestra muerte, y la destrucción de nuestro aparato, o sea, de éste que tenemos que es el suyo, para que nos dejen de perseguir y podamos quedarnos con él de todas formas. Encontramos un libro que explica muchas cosas de éste artefacto, y bueno, en él descubrimos que podríamos simular su destrucción con una explosión que lograría que parezca que el aparato estalla en pedazos, y que a la vez nosotros desaparecemos a causa del cortocircuito que vamos a fingir…y para ello tuvimos que conseguir su ayuda, porque para activar ese cortocircuito fingido se necesita otro aparato para controlar éste que tenemos, a distancia. Y bueno…eso fue lo que hizo recién tu versión del futuro, sincronizarlos y dejar todo listo para que cuando yo le de la señal con éste walkie-talkie que le robamos al guardia de la celda, se active la simulación y los dos en vez de morir como ellos van a pensar, seamos transportados de vuelta a casa.

Para cuando terminó de explicarte el plan, detenidos frente a la salida, y a pesar de su tono despreocupado, tus nervios habían llegado a un punto inmanejable. Parecía fácil, ¿pero lo sería?


PORTADA

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CONTRAPORTADA

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